7mo Encuentro Coros en el Bosque - Pinamar 2008

Gran Concierto de Cierre - Comentarios por Lorena Rojas, crítica de arte
Domingo 16 de noviembre de 2008



CORO LABARDÉN

Director: Daniel Carrillo

Es importante destacar la excelente conexión que pudo observarse entre coreutas y director. Ellos no dejan de mirarlo y buscan responder a los matices que éste propone: Daniel Carrillo da todas las entradas y se detiene en gestos expresivos. Sorprende la elección estética de dinámicas y matices que el director resuelve para O’Nuit (Jean-Philippe Rameau), una interpretación con algunos sforzatto que hasta el momento no había escuchado para esta obra. Es objetable el hecho de que hubo cortes de sonido que podrían haberse evitado, respiraciones en medio de notas y palabras.

El Coro Labardén aprovecha el encuentro para realizar una variedad genérica y estilística importante. En relación a que uno de los objetivos de los encuentros corales es compartir y exponer la propia manera de hacer música, este grupo trajo a Coros en el Bosque un repertorio variado para mostrar los distintos modos de interpretar cada género y obras de períodos distantes en el tiempo. Pero más allá de la multiplicidad como meta, la selección de repertorio debe contemplar otros aspectos: La obra Adventi Enek (Zoltan Kodaly), de armonía compleja y amplia dificultad técnica, generó tensión en los coreutas. Interpretar un repertorio que se reconoce como complicado puede ser contraproducente.

La música popular parece sentarle muy bien al Coro Labardén, no sólo por la mejoría en la calidad musical, sino porque se produce en los cantantes un cambio súbito. Este era el momento que estaban esperando, relajados disfrutan plenamente de los ritmos con la voz y con el cuerpo.




CORO DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UBA

Director: Martín Palmeri

La mayor parte del repertorio que realiza el Coro de la Facultad de Derecho es para voces muy trabajadas a nivel técnico, de difícil realización. El grupo dominó ampliamente las dificultades que las obras renacentistas presentan desde su composición.

Las voces son potentes y por momentos en medio de esa intensidad oscila la afinación: Cada integrante, concentrado en el sonido propio, pierde la referencia de los compañeros. El problema surge en los lugares del registro en los que los cantantes parecen estar incómodos. Pero esta característica es superada a medida que avanza el concierto. Mejora también el empaste entre las voces. Quizás es que el cuerpo se afianza y acostumbra al nuevo espacio acústico.

Los matices de expresión son muy delicados, el director parece saber lo que quiere de cada obra, de cada sección. Está siempre presente a través del gesto: La música discurre entre sus manos. Por momentos apela a la conducción energética y por otros, en ritmos articulados, al manejo del coro-instrumento. Pareciera tener hilos invisibles y mover, cual marionetas sonoras, a los cantantes. Cada entrada, cada matiz, cada dinámica, proviene de un movimiento de su mano.




GRUPO VOCAL SCHÖNE MUSIK

Director: Diego García Picasso

No sé realizará reseña de este grupo ya que la redactora es integrante del mismo. Como también lo son los organizadores y coordinadores de Coros en el Bosque.




CORO TALLER DE PREPARACIÓN DE OBRAS

Director: Néstor Andrenacci

Como siempre el maestro Andrenacci, no sólo enseña en el taller, sino que genera un espacio de reflexión y esparcimiento en el que los participantes (cantantes y directores) aprenden y se divierten ¿Qué mejor manera? Por eso ¡Gracias!



Lorena Rojas



7mo Encuentro Coros en el Bosque - Pinamar 2008

Segundo Concierto - Comentarios por Lorena Rojas, crítica de arte
Sabado 15 de noviembre de 2008

CORAL CHOIQUE
Directora: Estela Cerone
La elección estética de Estela Cerone se acerca a la idea de coro como totalidad, de esa manera los matices se manejan generalmente en bloque, no entre cuerdas. Su porte llama la atención, la música parece invadirla ya que marca los impulsos con todo su cuerpo. La energía se dispersa, circula en el espacio liberada por la apertura de su gesto. Esta cualidad podría restringir la dinámica, sin embargo, dado el trabajo de ensayo, no impidió que la interpretación de Los ejes de mi carreta tuviera una gran variedad de matices.
Las voces que constituyen la materia prima son límpidas, claras. Los coreutas buscan conectar entre sí y con la directora, si bien algunos sostienen las carpetas, apenas si la miran, ya que prefieren ante todo, la conexión.
El repertorio del Coral Choique es en su totalidad popular y, excepto Yesterday (The Beatles), argentino. Los arreglos son complejos, el grupo conoce las obras, pero el repertorio es exigente a nivel interpretativo y por momentos la búsqueda de un estilo particular les lleva a relegar las cuestiones más bien materiales como la afinación, los ritmos y la articulación. Más allá de lo propiamente técnico en la música, muchas veces la concentración en un aspecto relega otros. Fue de esta índole el problema de afinación que suscitó en Los pájaros perdidos y Mi abuela bailó la zamba.
El público se mantiene expectante durante las obras, escucha en silencio absoluto apreciando cada sonido. Hasta el momento que suena el acorde final y sin permitirle desaparecer en la resonancia de la iglesia estallan, ligados a sus últimos vestigios, en una horda de aplausos.



GRUPO VOCAL CANTARTE

Director: Edgardo Fabián Matoso

El grupo dirigido por Edgardo Matoso, comienza su espectáculo con un huayno compuesto por Chacho Echenique, Doña Ubenza. Para completar la sonoridad popular recurre a instrumentos autóctonos de percusión como son la caja y las pezuñas. Duerme negrito, canción de cuna de Atahualpa Yupanqui, tuvo, gracias a la conexión constante entre coreutas y director, los matices delicados, las voces redondas y empastadas que exige desde su composición.

Grupo Vocal Cantarte ofrece un concierto de música popular de distintos países y momentos históricos, muestra de esto son los Spiritual junto a This boy de The Beatles y la excelente versión de Capullito de Alelí. Sin embargo, más de la mitad del concierto está constituido por obras de folclore argentino. Aquí es posible que debido a la transposición al medio coral pueda perderse el fraseo propio de cada especie folclórica. Pero ellos superaron esa dificultad, y con la musicalidad como objetivo, consiguen imitarlo.

Podría decirse que en el vals San Juan por mi sangre, hubo un problema de afinación con respecto a la guitarra y que el sonido estuvo un poco engolado por momentos en las líneas melódicas. Pero éstas son cuestiones que a medida que avanzaba el tema se modificaron. El grupo logró escucharse y volver a obtener el sonido que los caracterizó al comienzo.

Similar fue lo sucedido en La Sachapera, se observa que la música se desarma un poco hasta que los coreutas logran acomodarse. El factor emotivo los lleva a relegar el ritmo y la afinación. Pero al notarlo, tanto director como cantantes, pueden corregir los problemas, ofreciendo un concierto lleno de goce desde los artistas y que fascina al público.

En general se observó un trabajo minucioso de ensayo en la calidad de matices, dinámica y fraseo para cada interpretación. Además, en vivo, el director conduce la energía sonora, su mano mueve el instrumento coral y extrae de él la música.




CORO MUNICIPAL DE RIVADAVIA

Director: Ricardo Mansilla

Los integrantes del coro mendocino conectan con su director. Tanto éste, como su asistente, se valen de la técnica de dirección para conducir el coro. Se concentran en la marcación del pulso y las articulaciones para lograr la interpretación deseada.

En el gato cuyano, El buen remedio, las jerarquías entre melodía y acompañamiento están claras y hay una gran variedad de matices y fraseo musical. Esta obra es ejemplo de concentración, musicalidad y conexión entre director y coro, como unidad.

María Emilia Puebla, asistente y preparadora vocal del grupo, dirige La viña nueva. Entonces, Mansilla se encarga de la guitarra. El comienzo es energético y se mantiene durante la obra. Pero la presencia del instrumento armónico puede significar un problema, ya que se hace evidente las variaciones en la afinación. Más allá de ésto, interpretativamente, la cueca moviliza tanto a cantantes como al público El fraseo transportó las connotaciones de la especie.

El vínculo conductista de estímulo-reflejo funciona: Desde la pasividad en la escucha a la actividad de los aplausos. El público en actitud contemplativa, disfruta de la música, pero cuando la obra culmina, reacciona, y sobre todo responde extasiado a las interpretaciones del cancionero folclórico. Esto refuerza la teoría de que el repertorio es crucial, el público no responderá de la misma manera frente a una chacarera que a un madrigal de Monteverdi.

Acompañados por el bombo, con su toque especialmente tradicional, y la guitarra. Las voces del Coro Municipal de Rivadavia, dejaron la escena con los aplausos eufóricos del público.




CORO VOX POPULI

Director: Gustavo F. Varillas

Desde la técnica de dirección Gustavo Varillas conduce el grupo como un todo. Los coreutas cantan de memoria, lo cual les permite seguir cada gesto, y se percibe así la ilusión de “el coro como instrumento del director”. Incluso cuando Varillas se hace cargo de la guitarra, la conexión perdura a través de la mirada y los gestos del rostro. Es aquí donde puede observarse el trabajo de ensayo.

Este vínculo director-coro, sin embargo, pareció extraviarse un poco entrado el concierto, producto quizá del cansancio que puede haber llevado al abandono de la concentración que los caracterizó al comienzo. Esto pudo observarse sobre todo en temas como Serenata para la tierra de uno y Alfonsina y el mar, en los que hubo problemas de afinación y rítmicos. El director al notarlo, modifica su gesto, comienza a dar muchas indicaciones a la vez en su afán por encaminar la música. Pero esta actitud provoca una desarticulación no sólo visual, sino también interpretativa, ya que lo propiamente musical queda relegado al objetivo de obtener “lo correcto”.

En Los Mareados algunos acordes funcionan en bloque de matiz y armonía, esto genera un efecto sonoro imponente. Tanto la variación dinámica de matices, que recorren conducidos plásticamente los pianissimos y fortísimos, como el efecto de dirección que sorprendió al principio volvieron a hacerse presentes.

Las canciones del repertorio popular, y dentro del cancionero, todas aquellas que provoquen movimiento físico, le calzan mejor interpretativamente, más allá de posibles calaturas o problemas de tipo técnico, que pasan a ser de segunda importancia frente a las exigencias del género, como los giros vocales propios que sí estuvieron. Ejemplo de esto es lo acontecido en el arreglo de Roberto Goldar sobre Chacarera Santiagueña, una muy buena interpretación que fue respaldada por la presencia del bombo.

Para despedirse el grupo crece hasta un fortissimo en Corazonando, un tema de “Cuchi” Leguizamon, en arreglo de Hugo de la Vega. Así se abre paso a El Silbador, del mismo compositor, una obra fuera de programa para la cual se valieron de una pareja de bailarines como complemento de su repertorio popular.


Lorena Rojas


7mo Encuentro Coros en el Bosque - Pinamar 2008

Primer Concierto - Comentarios por Lorena Rojas, crítica de arte
Viernes 14 de noviembre de 2008


CORO DE PINAMAR

Director: Darío Gómez

El Coro de Pinamar, dirigido por Darío Gómez, realizó la apertura del encuentro con la interpretación de cuatro obras del repertorio popular universal. Tres cantos nativos dos indios Kraó, cierre de la presentación, resultó el más ovacionado de la noche. Con una puesta en escena y máscaras que sorprendieron y provocaron atención absoluta en el público. Al canto se le sumó guitarra, flautas, percusión, y algún “efecto de sonido” imitación del mundo selvático. Para estas canciones cambiaron ostensiblemente la impostación vocal, en busca de una manera de canto más bien nasal y abierto.

La afinación y el empaste de éste grupo es reflejo del trabajo de ensayo, y producto del esfuerzo por escucharse con vistas a “sonar parejo”. Más allá de que por momentos se filtre diferencias tímbricas o de dinámica.

En Thula baba, thula sana la intencionalidad no está sólo dada por los distintos matices, ya que la interpretación se aferra a los mp, sino por el juego de mover los ritmos: acelerar y retrasar en función de lo anterior. La música como resultado del aquí y ahora propio del arte temporal. El gesto conduce la música, pero aquí la pulsación es secundaria, la mano mueve las intensidades y ritmos.

La importancia de la conexión entre director y coreuta es evidente. Por lo cual el hecho de que ésta no esté bloqueada por la presencia de la partitura, es una virtud para resaltar. Así, el trabajo del conductor es eficiente y libre, puede crear en cada concierto, dejarse llevar por el movimiento, porque sabe que su estímulo tendrá respuesta.




CORO DE CÁMARA DE RAFAEL CALZADA

Director: Carlos A. Jaimes

El grupo de Rafael Calzada fue in crescendo. Los cantantes parecen encontrarse entre sí y con el espacio. En general el rango de matices fluctuó entre un mezzo forte y un fortissimo. Más allá de la ausencia de un contraste ostensible, las intensidades fuertes per se generaron momentos de vibración emocionante.

A medida que el concierto avanza prolifera la variedad dinámica, lo cual indica que los momentos de fff son elecciones estilísticas. Puede observarse la preferencia del director por los mezzo fortes y los fortissimo. Rango que parece ser también el preferido por el público, ya que genera una reacción instantánea de “estímulo-reflejo” en un “acorde fuerte-aplausos”. Distinto a lo que sucede con las figuras de larga duración y matiz virado a piano, que suelen dejar al público en un estado mental Alfa y traen el aplauso con delay.

Fuera de éstas elecciones, el “colchón armónico” del Spiritual He’s the Lily of my valley, en arreglo de Alice Parker, resultó un tanto fuerte en cuanto acompañamiento. Debido a ésto, la solista no pudo lucirse completamente, ya que debió concentrarse en la intensidad.

La música popular, y el folclore, parecen estar entre los favoritos de éste grupo. En Doña Ubenza, un tema de Chacho Echenique en arreglo de Liliana Cangiano, el director del grupo, Carlos Jaimes, recibe toda la atención de los cantantes. Éstos lo miran y él, conduce las energías en música. Su movimiento denota técnica, pero es también afectivo y energético. El grupo se despide con un fortissimo “de final de obra” (y de concierto) llevándose los gritos de un público extasiado por la música y los decibeles.

Jugando a calificar… Cinco pinitos para Rafael Calzada



CORO DE CÁMARA DE VILLA SARMIENTO

Dir. Fernando Mariano Rodríguez

Asistente de dirección: José María Maradei

Es una osadía destacable realizar una selección de obras tan variada: románticas, renacentistas; chacarera, tango. Este tipo de repertorio requiere mucha atención y un “cambio de chip” constante para las diferentes interpretaciones. Pero ellos abandonaron los prejuicios y abordaron una variedad genérica y estilística agradable y, al mismo tiempo, útil para el aprendizaje.

Los nueve integrantes de este grupo vocal se paran frente al público con cierta timidez. Entonces llega el momento de cantar, abren sus bocas y desprenden sonidos de tal potencia que moviliza. Sin embargo esta potencia aún requiere exploración, descubrimiento. La pasión por los fortes los aleja de la escucha y por ende hubo algunos problemas de afinación, dinámica y ritmo. Por momentos perdieron la sintonía y esto generó una tensión duradera.

Es destacable en la interpretación del tango Sur la exactitud con que se resalta la melodía. Está claramente definida la jerarquía dinámica que la diferencia del acompañamiento. Sin embargo, el tango perdió su fraseo característico, restringido por la transposición al canto común. No sucedió lo mismo en la Chacarera La Doble (Una canción anónima en arreglo de Rubén Urbiztondo). El grupo se relajó y prestó atención al director. Motivados, realizaron un fraseo alejado de la estructura de la parte.

A los jóvenes del Coro de Cámara de Villa Sarmiento los superó la tensión, pero hacia el final del concierto recuperaron la confianza dejada en el camino, debido a algunos pequeños accidentes musicales, y pudieron terminar su concierto aplaudidos eufóricamente por el público (alguno de los asistentes se animó a corear las obras del repertorio popular).




CORO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS

Directora: Sandra Leoni

Sandra Leoni usa las manos, y su cuerpo, para mover la música desde los matices y afectos. No marca un pulso determinado, o por lo menos no lo parece. Los sonidos discurren en su gesto y obtiene, por la concentración del grupo en su totalidad, la interpretación deseada.

La interpretación de Berimbau, de Vinicius de Moraes, con efectos sonoros y la participación de varios instrumentos, se llevó los aplausos del público y la alegría del coro. La percusión provoca un cambio en los cantantes, estos parecen salirse de la pose “coreuta académico” para darle espacio a un muñeco articulado que parecía estar esperando el momento de “lo popular”. Ahora bailan y cantan relajados. El público recibe la felicidad del músico, el goce, y responde con la misma felicidad en aplausos.

En The Beatles Songs, un compiladito todo en uno, el uso del instrumento armónico implicó un problema. La obra se caló en casi todos los fragmentos, y esto se hizo más evidente debido a que la afinación de la guitarra permanecía. Es probable que los coreutas, por momentos, tuvieran dificultad para escuchar el instrumento, ya que en ciertos puntos recuperaban la tonalidad.

Más allá de algún problema, característico de la música en vivo, el grupo, en su conexión, generó momentos bellos, de afinación precisa, imitación de estilo y originalidad en simultaneo, que fueron recibidos cálidamente. El público no analiza el virtuosismo, vivencia la música, que si bien está determinada por un código y una técnica es, como todo arte, producto de la expresión del ser humano y estímulo de sensaciones.


Lorena Rojas